En un fuerte viene el vigía y le dice al capitán:
- ¡Capitán, capitán, que vienen los indios!
- Pero, ¿Son amigos o enemigos?
- Parece que son amigos, porque vienen todos juntos.
Era un militar que se encontraba en una tienda con el fin de comprar un traje camuflado, y le preguntó al encargado si tenían trajes camuflados, este le respondió:
- Sí, tenemos, pero llevamos tres meses buscándolos.
Está un soldado en la mili y su sargento le pregunta:
- Soldado, si delante tiene el norte, a la derecha el este y a la izquierda el oeste, ¿qué tiene detrás?
- La mochila.
- A ver, Jaimito, ¿Qué me dices de la muerte de Napoleón?
- Que lo siento mucho, señorita.
La profesora le pregunta a Juanito:
- Dime, ¿qué te da más miedo?
Y él responde:
- La patasola.
Y ella le dice:
- Pero si no existe.
Entonces, le pregunta a Carlitos y éste dice:
- El jinete sin cabeza.
Y ella dice:
- Pero ese tampoco existe.
Entonces, le pregunta a Jaimito:
- El malamen.
Y la profesora le pregunta:
- Dónde has oído eso.
Y él le responde:
- Pues a mi mamá, todas las noches cuando termino de rezar siempre decimos, "Y líbranos de todo mal amén.
Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:
Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para verte mejor.
Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:
Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
Es para escucharte mejor
Caperucita vuelve a insistir:
Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:
Es para olerte mejor
Abuelita que boca tan grande tu tienes.
Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
¿A que viniste, a visitarme o a criticarme?
Va Caperucita Roja por el bosque, se encuentra al lobo feroz y él le pregunta:
- ¿A donde vas niña?
Y ella le dice:
- ¡A usted que le importa!
Y él dice:
- Como ha cambiado este cuento.